periodoncia

Periodoncia

La periodoncia es la especialidad médico-quirúrgica de la odontología que estudia la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y
condiciones que afectan los tejidos que dan soporte a los órganos dentarios periodonto, y a los sustitutos implantados, para el mantenimiento de la salud, función y estética de los dientes y sus tejidos adyacentes.

Para que los dientes se mantengan sanos es esencial que las encías estén sanas.

Las inflamaciones de las encías o de los tejidos que rodean el diente, denominadas periodontitis, pueden dañar su dentadura hasta ocasionar la pérdida de dientes.

Para que esto no suceda, empezamos una terapia con tiempo, con el objetivo de detener el proceso y conservar, de esta manera, la salud de sus dientes de forma duradera.

La profilaxis dental, también conocida como “limpieza”, es el procedimiento odontológico de mayor importancia para la prevención de algunas enfermedades y alteraciones de carácter bucodental.

A través de nuestras medidas de prevención y profilaxis, procuramos conservar las encías, los dientes, la mucosa bucal y los implantes. Para ello, desarrollamos conceptos de profilaxis hechos a medida y destinados a niños y adultos.

Aunque el paciente tenga una buena higiene oral, el sarro o cálculo dental se va a formar alrededor de los dientes. La profilaxis es la limpieza dental que se realiza en el consultorio con el objetivo de eliminar todo el sarro, además de pulir los dientes para obtener una superficie más lisa del esmalte de los dientes.

Esta limpieza dental se realiza con instrumentos que van en un aparato de ultrasonido, el cual actúa por medio de vibraciones y de esta forma podemos eliminar el sarro de una manera más eficaz y sin dolor.

Para eliminar pigmentaciones ocasionadas por alimentos, bebidas, tabaco, café, etc, utilizamos un equipo que libera partículas abrasivas con agua a presión que elimina cualquier tipo de pigmentaciones y deja una superficie pulida. La mejor manera de prevenir caries y enfermedad periodontal es con una adecuada técnica de cepillado además de la utilización del hilo dental, sin olvidar que hay que asistir cada 8 meses con el dentista para su revisión general y su limpieza.

Desafortunadamente aunque uno tenga muy buena higiene existen pacientes que pueden desarrollar la enfermedad periodontal, una vez que se detecta está enfermedad el periodoncista debe de evitar que está enfermedad siga progresando.

Los dientes naturales sostenidos por los maxilares son los pilares que sostienen el hueso que rodea las raíces. Parece una redundancia pero es así. Se cumple con un proceso circular, el hueso sostiene al diente y a su vez al cumplirse esta función, la raíz hace que se mantenga la cantidad de hueso suficiente para ello, lo mismo ocurre con la raíz de los implantes dentales que reemplazan a la raíz natural.

Cuando no queda más remedio que la extracción dentaria, el lugar donde estaba la raíz extraída, va a verse afectada por pérdida de hueso. A ésta pérdida se la denomina reabsorción ósea. La que se va a agravar con el transcurso del tiempo y a veces con el uso de prótesis móviles, que hacen presión sobre el hueso y lo van reduciendo. Para evitarlo, se puede colocar una raíz de implante dental el que mantendrá la cantidad de hueso a su alrededor.

Aquellos pacientes que sufren o han sufrido de enfermedad de las encías o periodontal van a ver reducida la cantidad de hueso circundante y por lo tanto no suficiente para la colocación de implantes dentales. También producen reabsorción ósea los traumatismos o fracturas en los maxilares, provocando un
defecto óseo posible de mejorar por la colocación de hueso.

La regeneración ósea consiste en la recuperación natural del hueso perdido después de las extracciones dentarias. Cuando perdemos dientes, el hueso que los sustentaba se reabsorbe. Con la regeneración podemos volver al estado original.

Hoy en día, hay materiales osteoconductores que favorecen la recuperación de hueso evitando el uso de injertos óseos de otra zona del cuerpo, operación quirúrgicamente mucho más complicada.

Las técnicas desarrolladas se pueden resumir en injertos óseos o regeneración ósea y para ello se han desarrollado una gran cantidad de materiales y técnicas que favorecen el rápido crecimiento del hueso maxilar en forma sana y suficiente y dan una solución eficiente para la colocación de implantes dentales.

Actualmente la regeneración ósea se hace por osteoinducción o sea por estimulación de la osteogénesis. Además de este proceso de crecimiento del hueso, se la puede estimular por la aplicación de proteínas inductivas como el hueso autólogo, el PRFC y sustancias polipectídicas como la BMP y así acortar plazos para la colocación de implantes dentales.

Gingivectomía-Gingivoplastia

Este procedimiento quirúrgico se lleva a cabo cuando la encía cubre a los dientes, este agrandamiento de la encía puede ser ligero o en ocasiones puede cubrir la totalidad del diente.

El agrandamiento de la encía puede ser ocasionado por varios factores; como es la placa dentobacteriana, medicamentos utilizados por pacientes con epilepsia, hipertensión y pacientes que han recibido algún transplante de un órgano.

También se puede presentar en pacientes que están bajo tratamiento de ortodoncia. En estos pacientes la higiene oral es muy difícil llevarla a cabo ya que los brackets dificultan la limpieza reteniendo placa y provocando
inflamación y agrandamiento de la encía.

Lo que buscamos con esta técnica es recontornear la encía para que esta regrese a su nivel normal, además de mejorar la estética.

En las primeras etapas de la enfermedad el tratamiento consiste en eliminar el sarro o placa bacteriana del diente.

La técnica utilizada para eliminar la capa de sarro depositada en las partes visibles (o supragingivales) del diente recibe el nombre de higiene oral o tartrectomía.

Para realizar la tartrectomía se utilizan instrumentos sónicos o ultrasónicos impulsados por aire comprimido o eléctricamente. Con ello es posible eliminar no sólo la placa bacteriana sino también el cálculo dental y las tinciones exógenas de los dientes.

A medida que avanza la enfermedad periodontal los tratamientos a realizar serán más complejos y agresivos. El objetivo perseguido es, siempre, la eliminación de la placa bacteriana y el sarro o cálculo dental, responsables de la inflamación del periodonto.

En esta línea de tratamiento la siguiente opción terapéutica sería el curetaje y alisado radicular. Para estas técnicas se utiliza un instrumento llamado “cureta”, que es la herramienta prínceps del periodoncista. La cureta posee un extremo cortante que facilita el pulido de la superficie de la raíz y la eliminación de las colonias bacterianas y los irritantes mecánicos y químicos
causantes de la inflamación.

Este tratamiento permite la readhesión de la encía al diente y la desaparición o reducción de las bolsas periodontales (fondo de saco formado entre la encía enferma y el diente y ocupado por productos inflamatorios y cálculo dental).

La absoluta desaparición de la bolsa periodontal y la correcta adhesión de la encía al diente son los marcadores más fidedignos del éxito de nuestro tratamiento, siendo el resultado perseguido.

Si, tras la aplicación de estos tratamientos, no se consigue una estabilización de la enfermedad periodontal continuaremos con el siguiente eslabón terapéutico que, en este caso, ya sería el quirúrgico. El tratamiento quirúrgico periodontal se realiza, también, en la consulta pero, este caso, bajo anestesia local y accediendo a la bolsa periodontal de forma directa mediante el
levantamiento quirúrgico de la encía, es lo que llamamos “colgajo gingival”. Existen varias técnicas quirúrgicas, en función de la severidad de la enfermedad. Cabe descartar el recurso del tratamiento con antibióticos de forma coadyuvante o añadida al tratamiento anterior con la finalidad de optimizar resultados y erradicar los gérmenes oportunistas que sobreinfectan la boca enferma. No es un tratamiento protocolizado pero suele recurrirse a él para los casos más rebeldes.

Curetaje Abierto

Cuando presentamos una periodontitis moderada o severa es cuando se lleva a cabo esta técnica, cuando el hueso que rodea a todos los dientes esta muy destruido por el avance de la enfermedad periodontal por lo general se realiza este tipo de procedimiento quirúrgico el cual consiste en abrir la encía para eliminar todo el tejido infectado y quitar el sarro que esta fuertemente unido a los dientes. Este procedimiento nos permite tener mayor visibilidad para localizar el sarro adherido a la raíz de los dientes en toda su superficie y eliminarlo. Después de este procedimiento el paciente notará un mejor aliento, las encías se desinflaman adquiriendo un color rosa coral, se elimina el sangrado de las encías y la movilidad de los dientes bajará notablemente ya que al eliminar este sarro la encía se adhiere de nuevo a la superficie de la raíz.

Alisado Radicular

En una boca sana la encía va unida a los dientes. Como mencionamos anteriormente la enfermedad periodontal es provocada por bacterias que se introducen a través del tiempo entre la encía y el diente lo que causa que las encías en ocasiones sangren, se irriten y se inflamen. Si esta infección se prolonga la encía se separa del diente causando un espacio entre el diente y la encía a este le llamamos bolsas periodontales. A medida que esta infección vaya avanzando el soporte de la encía y hueso que rodea nuestros dientes se va destruyendo lo que provoca movilidad dental y como consecuencia la pérdida de los dientes.

El raspado y alisado radicular es una técnica no quirúrgica para remover la placa dentobacteriana y el sarro que se encuentra dentro de la encía cuando la infección apenas comienza y todavía no presentamos gran destrucción ósea, la superficie de la raíz es raspada y limpiada con instrumentos diseñados especialmente para este procedimiento llamadas curetas. Contamos con instrumentos que se colocan en aparatos ultrasónicos para facilitar y hacer más eficaz el procedimiento. Este procedimiento normalmente se realiza con anestesia local por lo que no resulta doloroso. Después de haber realizado este procedimiento el mal aliento disminuye, el sangrado, la inflamación y el enrojecimiento de las encías desaparece, y la encía se vuelve a adherir alrededor de todos los dientes.